martes, 17 de junio de 2008

LA GEODA GIGANTE DE LA MINA PULPI

En los mercadillos de minerales y en las tiendas especializadas se pueden ver y adquirir geodas: piedras huecas tapizadas por atractivos cristales, normalmente de cuarzo. Su tamaño suele ser de unos centímetros. Por eso, el geólogo Javier García-Guinea no pudo contener un grito de asombro cuando el pasado día 27 metió la cabeza por una abertura practicada en una antigua mina de plata de Almería y se encontró en una geoda gigantesca, tapizada de grandes cristales de yeso de excepcional transparencia. La cámara mide ocho metros de longitud, 1,8 de anchura y 1,7 de altura, y en ella cabrían diez pesonas.



Ahora, el primer objetivo tras el hallazgo es proteger la geoda; el segundo, estudiarla, y el tercero, pensar cómo mostrarla al público sin que se estropee. El CSIC se ha puesto inmediatamente en contacto con la Junta de Andalucía para estudiar la cámara -que puede tener unos cinco o seis millones de años- y su zona. Sistemas de sensores de temperatura, de humedad y de vibraciones que acumulen datos registrados en la geoda y en su entorno son las primeras medidas que quieren tomar los científicos. Mientras tanto, Pulpi, el municipio de Almería que aloja la extraña formación geológica, a través de su alcaldesa María Dolores Muñoz, ha tomado las primeras y urgentes medidas de protección. La entrada a la cueva ha sido clausurada y está vigilada.